lunes, 29 de julio de 2013

Mami... ¡CÁRGAME!

Cuántas veces hemos escuchado a nuestros hijos pronunciar estas palabras, y a veces, sin decirlas, simplemente con voltear a mirarnos y estirar sus bracitos ya está más que claro lo que pretenden. Es evidente que el contacto físico además de instintivo, responde a una necesidad básica del ser humano, esencial para la supervivencia; todo bebé necesita sentirse acariciado y amparado por manos que le brinden cuidado, protección y apoyo. Estas experiencias tempranas son las primeras huellas que se adhieren a la piel, a modo de mensajes pre-verbales, estableciendo así los primeros diálogos entre padres e hijos. Desde tiempos antiguos las madres han cargado a sus hijos buscando de esta manera abrazarlos, mimarlos, consentirlos y hasta calmar su llanto. Aún en la actualidad es costumbre hacerlo. El contacto piel con piel es una de las formas más beneficiosas de comunicarse, de hecho es la primera que tiene el recién nacido.
Si extendemos el contacto más allá de sus primeras horas de vida con la ayuda de un portabebés, estaremos prolongando esas sensaciones placenteras ya experimentadas por el bebé durante sus nueve meses de gestación, ayudaremos a desarrollar el apego, fundamental en la crianza y muy necesario a lo largo de nuestra vida, pero más aún en la niñez temprana, ya que influye de manera significativa en el desarrollo de la personalidad.
¿Quieres que tu bebé crezca sano y feliz?
Acarícialo, bésalo, estrújalo, masajéalo. El tacto es una poderosa fuente de estímulos. Cuanto más seguro y querido se sienta tu bebé, más equilibrado estará emocionalmente. Llevar a tu hijo pegadito a tu cuerpo es una forma tradicional y natural  que refuerza el vínculo con los padres, es una experiencia sumamente gratificante es difícil describirla con palabras, hay que vivirla y sentirla.

BENEFICIOS PARA LOS NIÑOS.
Poder escuchar el corazón y la voz de los padres, sentir su calor, su olor y el ir suavemente apretado contra su cuerpo, les aporta mucha tranquilidad y revive esos bellos momentos que pasó en el vientre materno. Pegado al cuerpo de su madre o su padre, el bebé se siente protegido y seguro.
Lloran menos: En un portabebés, los niños están más tranquilos. Está comprobado que estar cerca del cuerpo de sus padres disminuye los niveles de estrés y ansiedad provocado en la mayoría de casos por los diferentes estímulos que reciben del mundo externo.
Duermen mucho mejor: Los bebés porteados duermen más y mejor ya que su latido cardiaco se estabiliza y sincroniza con el de sus padres. 
Son más independientes: Los niños cargados en brazos tienen mayor auto estima, se convierten en personas más independientes, ya que sus necesidades de afecto, calor humano y cuidado son cubiertos de inmediato.
Tienen un mejor desarrollo psico-motor: La estimulación y el balanceo que reciben desarrolla en ellos mejor equilibrio, mejor control en la postura, su cuerpo se va adaptando a nuestro movimiento.
Disminuye el índice de cólicos y reflujo: Llevar el bebé en posición vertical en particular vientre contra vientre ayuda a expulsar los gases y beneficia el correcto funcionamiento del sistema digestivo.
Son más sociables: Cuando el adulto habla con otras personas, el bebé se integra a la vida cotidiana, participando en los paseos, risas y charlas.
Disminuye la probabilidad de producirse displasia de cadera: Al colocar el bebé en la posición adecuada,  la cadera estará flexionada y en abducción favoreciendo la estabilidad y el desarrollo óseo de la misma.

BENEFICIOS PARA LOS PADRES.
Mientras el bebé está pegado a nuestro cuerpo, tenemos la oportunidad de jugar con él, hablarle, mimarlo, cantarle, besarlo y acariciarlo. La comunicación entre los dos será mucho mejor, tenerlo siempre cerca te enseñará a comprenderlo.

Fortalece los vínculos familiares: El contacto continuo establece una relación muy especial entre el bebé y los padres, aumenta la conexión emocional y los lazos afectivos.
Aporta seguridad: Los padres que llevan a sus bebés pegados a sus cuerpos se sentirán más seguros y confiados porque serán capaces de identificar más rápidamente las necesidades de su hijo como por ejemplo: sueño, hambre, cansancio, etc.
Beneficia la lactancia materna: Llevar al bebé cerca provoca que la madre segregue oxitocina, hormona  que favorece la producción de leche, facilita la lactancia a demanda, ya que el bebé puede ser amamantado en cualquier momento con toda comodidad sin que la madre tenga que sacarlo del portabebés.
Permite tener las manos libres: Es muy cómodo para hacer las tareas habituales ya sea dentro o fuera de casa.
Tonifica los músculos de la espalda: El peso del niño está sostenido por el portabebés, que a su vez es repartido por toda nuestra espalda. De esta manera nuestro cuerpo se va adaptando progresivamente al peso del bebé, lo que contribuye a fortalecer nuestra musculatura y a llevar una mejor postura. 
Integra al padre: El padre cumple una función importante en la crianza de los hijos, portear al bebé aumentará su auto estima, se sentirá “más padre” y fortalecerá el vínculo con su bebé.

COMO ELEGIR BIEN UN PORTABEBÉ.
Existe en el mercado un gran número de portabebés que nos permiten llevar a nuestros hijos y disfrutar de los beneficios del contacto cercano; a pesar de las diferencias que existen entre ellos es importante, a la hora de decidirnos por uno, comprobar que cumple con unos principios básicos.
Primero el portabebés debe asegurar que la posición del bebé sea la correcta: caderas y rodillas flexionadas en posición “ranita”, de manera que la espalda quede ligeramente curvada y el bebé quede sentado y no colgado sobre los genitales. Por otra parte, el portabebés debe tener un sistema de ajuste que le permita al bebé quedar bien pegado al cuerpo de quien lo lleva: Es decir, si te agachas, el bebé no debe despegarse de ti. En cuanto a la altura, el bebé tiene que permanecer al nivel del pecho. Como indicación se dice que debe quedar en una posición en la que puedas darle un beso sin esforzarte. De este modo no se sobrecarga la columna lumbar. Si el portabebés es de tiras es importante verificar que sean anchas y que no se claven en el cuello, para que haya una correcta distribución del peso. Por último, hay que valorar las necesidades personales, y porque no, valorar las familiares: Si lo va a utilizar solo la madre y/o el padre, si se va a usar constantemente o solo los fines de semana, si se necesita uno que sea rápido y fácil de poner, si va a ser para trayectos cortos o largos. También es importante valorar si el clima donde vives es caluroso o frío. 

PREGUNTAS FRECUENTES.
El uso cotidiano de un portabebés suele generar inquietud y algunas dudas en los padres menos experimentados. Ejemplo: 

¿Por qué es tan importante que un portabebés sea ergonómico? la postura del bebé en un cargador debe ser fisiológica, sus piernas deben estar flexionadas en posición “ranita”: ligeramente abiertas, alrededor de (45°) con relación al eje corporal, (90°) de apertura total entre las piernas con las rodillas más elevadas que las nalgas. Además su espalda debe quedar curvada en forma de “C” , imitando la posición fetal en la que se encontraba en el útero. 
¿Cuándo puedo empezar a llevar a mi hijo en un portabebés? Desde su nacimiento. Incluso si tu bebé es prematuro y/o tiene un peso muy bajo, puede ser llevado en un portabebés y además beneficiarse de ello. Recuerda hay que prestar mucha atención a la posición adecuada del bebé en el portabebés. 
¿Hasta qué edad puedo llevar a mi hijo en un portabebés? hasta que ambos lo deseen, normalmente los portabebés se usan entre los 0 y 3 años de edad, durante más tiempo al inicio y cada vez menos cuando el bebé comienza a tener autonomía, como por ejemplo: gatear, caminar, correr. Y el tiempo de uso del portabebés se va reduciendo hasta que el niño se desplaza por si solo. Aunque en ocasiones un niño mayor entre los 4 y 5 años de edad puede ser llevado en una caminata o excursión, cuando tenga mucho sueño o simplemente cuando necesite ser mimado, etc. Por lo general los portabebés aguantan mucho peso, más del que podríamos llevar. 
¿Cuánto tiempo seguido puede estar un niño pequeño en un portabebés? en realidad, puedes llevarlo todo el tiempo que quieras mientras los dos (tanto el padre como el bebé) se sientan a gusto. De todos modos se recomienda que se empiece con poco tiempo y se vaya ampliando de manera progresiva para que tu cuerpo y el de tu bebé se adapten bien. ¿Se malacostumbrará mi hijo si siempre lo llevo en un portabebés? No, más bien al contrario. Un niño que es llevado constantemente se sentirá seguro y avanzará hacia la autonomía, teniendo cada vez más ganas de explorar el mundo y siendo cada vez más independientes de sus padres. 
¿Usar un portabebés me perjudicará si tengo problemas de espalda? No, al contrario, las personas que tienen problemas de espalda, más que nadie, tienen que prestar atención a cómo llevar peso y a mantener una correcta postura corporal. El portabebés permite trabajar los músculos de la espalda, es mucho más beneficioso llevar a tu bebé en un portabebés que cargado en brazos. 
¿Es prudente colocar al bebé de frente para que tenga un mayor campo de visión? llevar al bebé mirando de frente es un error, primero representa mucho estímulo visual, demasiado para ver, a tan temprana edad los bebes aún no pueden procesar tanta información, les puede provocar estrés y vértigo, obliga a que sus piernitas queden colgando, recayendo en su área genital todo su peso, su columna está en una postura poco natural y nada cómoda ya que queda curvada en forma de “S” cuando debería ser en forma de “C” además el portador tiene que arquear su espalda para compensar el peso del bebé que tira hacia adelante.

jueves, 25 de julio de 2013

10 ACTIVIDADES QUE PODEMOS REALIZAR GRACIAS AL PORTEO

Desde que nos convertimos en padres buscamos permanentemente la mejor manera de llevar a cabo todas aquellas tareas y actividades que hacen parte de nuestra responsabilidad y cotidianidad. 

Para ello intentamos aprovechar al máximo los días y el tiempo.

Nos encanta poder compartir nuestro secreto para conseguirlo. “El secreto es el porteo” es decir llevar al bebé en un Porta bebé ergonómico.




Describiremos a continuación 10 actividades que podemos realizar sin despegarnos de nuestro bebé y gracias al porteo:

  1. Ir de Compras: Una actividad que puede ser toda una odisea cuando aún no camina nuestro bebé. Movernos por los pasillos de un supermercado con nuestro pequeño en brazos llevado en una bandolera u otro Porta Bebé ergonómico ¡es genial! Porque tenemos las manos libres para encontrar lo que buscamos. Además nos ahorramos el tener que parquear el cochecito en cualquier lugar a expensas de que éste obstruya el paso y de tener que maniobrar entre las estanterías y demás compradores. Eso sin contar lo difícil que es manejar un coche y un carrito de supermercado al mismo tiempo.
  1. Organización y Limpieza: Conseguir mantener la casa ordenada es un trabajo que a menudo requiere las dos manos. Gracias al porteo las tendremos libres para hacer los quehaceres, lavar los platos, pasar la aspiradora y recoger todo lo que nuestros pequeños hayan dejado en medio.
  1. Hacer Ejercicio: Actividades como: caminar, hacer excursiones, yoga, etc. Sin duda podremos hacerlas llevando a nuestro pequeño en un portabebés ergonómico. Podremos explorar juntos la ciudad, las montañas, observar los árboles, los pájaros, las flores, el río, etc. nuestro bebé junto a nosotros y a la misma altura. Podremos desplazarnos por todo tipo de entornos y sin ningún inconveniente.
  1. Interactuar Juntos: Podremos jugar con nuestro hijo cuando lo llevamos en brazos,  podremos acariciarlo, abrazarlo, cantarle e inclusive bailar con él. Además jugar con los hijos mayores a la vez que el pequeño está satisfecho.
  1. Dormir al Pequeño: sea Mamá o Papá, portear al bebé será un éxito cuando se trata de dormirlo. El latido del corazón, el ritmo de la respiración, las voces y el balanceo rápidamente trasladan al bebé a un sueño satisfactorio y reparador.
  1. Mimarse. Las mujeres embarazadas suelen acariciar su vientre, mimando a su pequeño que aún llevan dentro... llevar al bebé en portabebés también invita a acariciarle, besarle y hacerle mimos.
  1. Amamantar por el camino y discretamente: Es otra manera de poder amamantar cómodamente a nuestro bebé cuando nos encontramos en la calle, en la casa o haciendo cualquier otra actividad diaria.
  1. Calmar al niño cuando está indispuesto: Los padres somos intuitivos. En el fondo todos sabemos que un poco de amor, de cercanía, unas caricias y el contacto piel con piel promueven la recuperación de un bebé indispuesto. Con un portabebés ergonómico podemos ofrecer al bebé todo el contacto y el amor que requiere cuando está enfermo y durante mucho tiempo.
  1. Viajar: Aeropuerto, maletas, tren, autobuses... si has viajado antes con un cochecito sabrás lo complicado que te ha resultado. Prueba con un portabebés y constata la diferencia. Tu bebé y tu podrán llegar a todas partes cómodamente y sin complicaciones.
  1. Aprender: llevar a nuestro bebé en brazos significa compartir nuestro día con él, lo que vemos, nuestros encuentros con amigos, los caminos por donde andamos. Cuando compartimos la vida con nuestro bebé le estamos ofreciendo oportunidades magníficas de aprendizaje. Cada cosa que observamos juntos y que le contamos, las experiencias vividas son beneficiosas para los dos.
  2.  

martes, 23 de julio de 2013

MADRE DE MUCHOS (Mother Of Many by Emma Lazenby)

  video

Un cortometraje animado que refleja el duro y sorprendente trabajo de las madres en labor de parto y a su vez rinde homenaje a la increíble habilidad de las parteras.

Describe con lujo de detalles los ritmos de un bebé dentro del útero y cómo las parteras “llevan a las mujeres a través de uno de los acontecimientos más trascendentales de sus vidas".

Amarte Siempre "Construyendo lazos afectivos, fuertes y duraderos"

sábado, 20 de julio de 2013

LA VIDA DEL BEBÉ EN UN COCHECITO DE PASEO

¿Podría influir de algún modo el uso habitual de sillitas de paseo en el desarrollo del lenguaje en los niños? En Gran Bretaña, los maestros vienen observando desde hace unos años un declive en las capacidades lingüísticas de muchos niños, hasta el punto que han empezado a preguntarse si el uso y orientación de los cochecitos podría influir en este hecho.

Los bebés que van sentados mirando hacia delante no tienen contacto visual con sus padres o cuidadores, y por tanto no pueden interactuar con ellos. En el ruidoso entorno urbano, los bebés pueden tener dificultades incluso para oír a sus padres cuando estos les hablan. Por supuesto, esto no ha sido siempre así, ni en todas partes. El uso de cochecitos para el transporte de bebés surgió en el siglo XIX en la Inglaterra victoriana, pero esos primeros cochecitos se diseñaban situando al bebé de cara a sus cuidadores. No fue hasta finales de la década de 1960 cuando surgieron las primeras sillitas plegables, adaptadas a las reducidas dimensiones de las viviendas urbanas modernas. La necesidad de que se pudieran plegar originó un diseño en donde el niño quedaba de espaldas al adulto que empuja el cochecito.
Si los bebés pasan un número considerable de horas durante sus primeros años en sillitas que entorpecen la interacción con los demás, ¿no podría dificultar esto su aprendizaje del lenguaje? La neurociencia nos dice que el cerebro se desarrolla sobre todo entre el nacimiento y los 3 años, período en que la interacción social favorece el desarrollo neurológico o, por el contrario, lo frena. Sue Gerhardt explica de forma contundente en (Why love matters, 2005) cómo la interacción con los demás, y sobre todo con los padres o cuidadores principales, “modela” el cerebro del bebé y el desarrollo o limitación de ciertas áreas cerebrales.

A partir de estas hipótesis, la ONG británica National Literacy Trust, que desarrolla campañas en pro del desarrollo de las capacidades lingüísticas de la infancia, encargó en 2008 un estudio sobre el tema a un equipo de investigadores de la Universidad de Dundee (Escocia). El equipo, dirigido por la Dra. Suzanne Zeedyk, llevó a cabo un estudio de observación de 2.722 familias con bebés, por todo el país. Paralelamente, los investigadores estudiaron el comportamiento de 20 bebés, a lo largo de un recorrido por el centro de la ciudad de Dundee. Durante la mitad del paseo, los bebés iban orientados hacia la ruta, y la otra mitad orientados hacia la madre o cuidador.

El primer estudio permitió observar que las sillitas donde el bebé va de cara a la ruta son, con diferencia, las más comunes, pero que los bebés tenían muchas menos posibilidades de interactuar socialmente en este tipo de sillas. Sólo en un 11% de casos se observó que los cuidadores les hablaban a los niños. Por el contrario, en sillas que permiten llevar a los bebés de cara a sus padres o cuidadores, se vio que estos les hablaban en un 25% de los casos, y aún más cuando los llevaban encima mediante portabebés o cuando caminaban con ellos.

¿Podría ser, simplemente, que los padres más habladores tuvieran tendencia a comprar cochecitos que permiten el contacto visual con el bebé? No parece probable, ya que en el segundo estudio del equipo de Dundee 20 madres y bebés de entre 9 y 24 meses probaron ambos tipos de cochecitos, y se pudo ver que durante el trayecto cara a cara las madres les hablaban a sus bebés el doble, y tanto ellas como los bebés se reían más. Y no sólo esto. Además, y los patrones de sueño y ritmo cardíaco de los bebés eran diferentes cuando iban orientados de cara a la ruta o de cara a su madre o cuidador.
La Dra. Zeedyk reconoce que “como psicóloga del desarrollo, nunca se me había ocurrido pensar en este tema, y me sorprendió que ningún otro científico lo hubiera estudiado aún”. “Nuestro estudio experimental mostró que, simplemente al darle la vuelta a la orientación de la sillita, se duplicaba el porcentaje de padres que le hablaban a su bebé. Tampoco había previsto que un alto porcentaje de bebés se durmiera yendo de cara a su portador: un 52% frente a un 27% de los que iban en sillitas orientadas en el sentido de la marcha. Fue una sorpresa total. Resulta significativo, ya que tenemos más tendencia a dormir cuando nos sentimos relajados y seguros.” Según Suzanne Zeedyk, esto indica que probablemente los niños se sienten más estresados cuando van en sillitas orientadas hacia el exterior.

Por supuesto, los niños no pasan todo su tiempo en sillitas o cochecitos, pero sí que pasan, por término medio, unas dos horas diarias en ellos. El conocimiento científico actual nos dice que el desarrollo del lenguaje del niño está determinado casi totalmente por las conversaciones diarias que sus padres tienen con ellos. Al llevar al bebé en un cochecito que entorpece la interacción, los padres o cuidadores no pueden ver qué cosas atraen su atención y pierden valiosas oportunidades para hablar y comunicarse. La ciencia nos demuestra, asimismo, que el desarrollo del bebé es mucho mejor si sus padres están disponibles, desde el punto de vista emocional y cognitivo, para responder a sus sutiles señales de necesidad de atención y seguridad. Los cochecitos donde el bebé va orientado hacia la ruta no satisfacen esta necesidad; más bien, afirma Suzanne Zeedyk, “es probable que estos cochecitos interfieran en la capacidad de los padres de sintonizar rápidamente con las necesidades e intereses de sus hijos”.

¿Por qué hasta ahora la ciencia no ha prestado atención a cuestiones relacionadas con el modo en que transportamos a nuestros bebés? Probablemente, porque la evidencia empírica disponible en la comunidad científica sobre la importancia de la interacción social para el desarrollo neurológico y fisiológico de los niños apenas está empezando a infiltrarse en nuestra conciencia social. Puede, también, que esta falta de atención proceda de un cierto desprecio sobre el papel que desempeñan los padres en la capacidad de los niños para procesar y dar sentido a sus experiencias. Es cierto que a medida que crece el niño se interesa más por su entorno, y desde ese punto de vista el orientar al bebé hacia el mundo exterior puede verse como algo que propicia ese interés por el mundo. Pero si los niños no pueden apoyarse en los gestos y la expresión facial de sus padres, no tienen ninguna ayuda para determinar qué cosas son seguras o cuáles suponen una amenaza, cuáles son interesantes y agradables y cuáles peligrosas. La respuesta parental desempeña un papel clave para ayudar al niño a desarrollar y regular sus propios sistemas fisiológicos, y aprender qué significado debe atribuir a las cosas que observa en el mundo que le rodea. Los cochecitos modernos interfieren sin duda en esta respuesta parental.

“Nuestros datos -concluye la Dra. Zeedyk– sugieren que, para muchos bebés, la vida en un cochecito resulta pobre emocionalmente y tal vez estresante. Los bebés estresados crecen y se convierten en adultos con ansiedad. Parece, por nuestros resultados, que es hora de que empecemos a desarrollar una investigación a mayor escala sobre este tema. Los padres merecen poder tomar decisiones informadas para favorecer mejor el desarrollo emocional, físico y neurológico de sus hijos.” 

Sobre Suzanne Zeedyk
Suzanne Zeedyk es profesora de Psicología del Desarrollo en la Universidad de Dundee (Escocia). Suzanne ha dedicado los últimos 15 años a investigar las interacciones entre padres e hijos, con el propósito de comprender las complejidades de la comunicación infantil, incluso desde los primeros meses de vida.

El informe What’s life in a baby buggy like?: The impact of buggy orientation on parent-infant interaction and infant stress (¿Cómo es la vida en un cochecito? El impacto de la orientación del cochecito en la interacción entre padres y bebés y el estrés infantil) es un estudio de investigación dirigido por la Dr. M. Suzanne Zeedyk en colaboración con la organización National Literacy Trust. Puede descargarse (en inglés) en: http://www.literacytrust.org.uk/talktoyourbaby/Buggy_research.pdf 

Documento estractado de Crianza Natural http://www.crianzanatural.com/art/art105.html y adaptado por Amarte Siempre

domingo, 14 de julio de 2013

5 HÁBITOS PARA UNA CRIANZA NATURAL

Muy seguramente has escuchado sobre la Crianza Natural, Crianza con Apego, Crianza Respetuosa, y otras líneas de crianza similares. En realidad estos son solo nombres, y aunque los expertos podrían argumentar que existen diferencias y semejanzas entre ellas, lo que realmente importa es la interpretación que cada familia le da a estos conceptos, y su aplicación a la vida cotidiana. 

Lo importante es que quienes nos interesemos por estas alternativas de crianza estemos Buscando una mejor relación con nuestros hijos, basada en el amor y el respeto. A continuación presentamos "5 hábitos de Crianza Natural" que te recomendamos incorporar, cualquiera que sea tu estilo de crianza, para lograr una mejor conexión con los tuyos, y por ende una crianza más relajada y plena.










Amarte Siempre "Construyendo lazos afectivos, fuertes y duraderos"

miércoles, 10 de julio de 2013

DERECHOS NATURALES DE LOS NIÑOS Y NIÑAS

1. Derecho a la pereza, a vivir momentos de tiempo no programado por los adultos.
 
2. Derecho a ensuciarse jugando con arena, tierra, hierba, hojas, agua, piedras, ramas.
 
3. Derecho a oler, a percibir el sabor de los olores, a reconocer los olores que ofrece la naturaleza.
 
4. Derecho al diálogo, a ser oyente y ser capaz de hablar y conversar.
 
5. Derecho al uso de las manos para reconocer texturas, para acariciar a sus seres queridos y para comer con ellas sin utilizar cubiertos.
 

6. Derecho a una alimentación saludable desde el nacimiento, a beber agua limpia y respirar aire puro.
 
7. Derecho a los caminos, a jugar libremente en las calles, a recorrerlas.
 
8. Derecho a construir un refugio en el bosque o en el patio de la casa, a jugar a las escondidas y, a trepar árboles.
 
9. Derecho al silencio para escuchar el murmullo del viento, de los pájaros y del agua burbujeante.
 
10. Derecho a las sombras para ver la salida del sol y su entorno, para admirar en la noche, la luna y las estrellas.

Gianfranco Zavalloni

martes, 9 de julio de 2013

PORQUÉ NO LLEVAR AL BEBÉ MIRANDO HACIA EL FRENTE EN UN PORTA BEBÉS

Llevar al bebé en un porta bebés mirando hacia el frente es algo común en nuestra sociedad. Una de las razones es querer que el bebé vea las mismas cosas que ven sus padres, otra es buscar un mejor desarrollo de los sentidos por medio de la estimulación visual.
Lo que muchos padres y portadores no saben es que cada experiencia a la que el bebé está expuesta activará una parte de las neuronas de su cerebro y entre más experiencias mayor será la conexión entre las neuronas activas dando a suponer que es bueno. Pero los bebés deben recibir de acuerdo a su edad y nivel de desarrollo ciertos tipos de estimulación que en realidad sean beneficiosos. 

Demasiados estímulos visuales que aún no pueda procesar, sumado a una sensación de vértigo es la primera razón para no llevar al bebé de cara al mundo en un porta bebés.

OTRAS RAZONES
  • Afecta las Piernas del bebé: Llevar al bebé en un porta bebé mirando hacia al frente, obliga a que sus piernas queden colgando, recayendo en su área genital todo el peso del niño y la columna estará en una postura poco natural y nada cómoda.
  • Afecta la Pelvis de las niñas: Que las piernas del bebé vayan colgando por mucho o poco tiempo puede ocasionar a largo plazo una afección uterina hasta el punto de propiciar a largo plazo posible complicaciones sexuales.
  • Afecta la Columna del bebé: Al ir mirando hacia al frente, la columna del bebé toma la forma de “S” y no la que necesita para su correcto desarrollo en forma de “C”, Lo que se logra solo si el bebé va mirando hacia la cara o el pecho del portador.
  • Afecta la Espalda del bebé: Como la columna del bebé va formando esa “S”, toda su espalda queda en tensión lo cual puede traducirse en llanto, incomprensible para los padres, pero totalmente justificado para el bebé.
  • Afecta la Espalda del Portador: Si el padre o el portador lleva a su hijo mirando hacia al frente, la forma antinatural hace que sea incómodo y lo incómodo se traduce en sensación de más peso y por consiguiente de cansancio.
  Amarte Siempre "Construyendo lazos afectivos, fuertes y duraderos"

¿TIENES UN BABY SHOWER? Amarte Siempre "El Regalo Perfecto"

El nacimiento de un bebé es motivo de alegría tanto para los nuevos padres, como para sus familiares, amigos y allegados. Por eso una de las mejores formas de celebrar tal acontecimiento es dando un obsequio que sea útil, y que a su vez pueda ser disfrutado por los futuros padres y el nuevo integrante de la familia.
A continuación encontrarás una lista de regalos útiles para los padres y apropiados para el bebé. ¿Cuáles son los regalos que consideras, son los mejores?

  • PORTABEBÉ O CARGADOR ERGONÓMICO: Para los nuevos padres, ésta es una de las formas más prácticas de mantener al bebé cerca y el diseño de estos portabebés o cargadores permiten que los brazos de mamá y papá estén libres para hacer otras actividades.
  • SILLA MECEDORA: Calman y entretienen al recién nacido y permiten un descanso a los papás, los cuales podrán hacer otras tareas mientras el bebé permanece tranquilo en su silla.
  • ROPA DE CUNA: Las sábanas de colores con dibujos infantiles, son un complemento perfecto para la habitación del bebé y las mantas o cobijas suaves ayudarán a mantener al bebé caliente. 
  • GIMNASIO DE ACTIVIDADES: A los bebés les atrae todo lo que les rodea y puedes convertir esta atracción en una experiencia fascinante. El gimnasio consiste en una manta acolchada para poner al bebé, sobre la cual se extiende un arco flexible del que cuelgan muchos juguetes, entre ellos: espejitos, muñecos de tela, sonajeros, etc.
  • TODO PARA UN BAÑO PERFECTO: Una de las mejores opciones para un regalo práctico y divertido es comprar una bañera y llenarla con productos para el neceser del bebé. Tales como: champú, jabón suave, esponjas, baño de espuma, toallas, cepillos, etc.
  • CUENTOS INFANTILES: Te ganarás el corazón de cualquier mamá y papá con una colección de cuentos infantiles. Cuentos para leer y para ver en video los cuales ayudarán a los padres a estrechar su relación con el bebé.
  • PAÑALES Y MANTILLAS: Son sin lugar a dudas un excelente regalo puesto que se necesitarán por lo menos hasta que el bebé aprenda a ir al baño por sí sólo.
  • PAÑALERA: Para una mamá es casi imposible salir de casa olvidando algo importante para el bebé. Ayuda a los futuros papás a evitar descuidos, regalándoles una pañalera con todo lo que necesitan para salir a la calle con su bebé.
  • ROPA PARA EL BEBÉ: Desde el nacimiento es esencial que el bebé esté abrigado con atuendos, cómodos, suaves y apropiados según el clima.
  • Y, PARA LA MAMÁ TAMBIÉN: En un baby shower el bebé no es solamente el agasajado, la madre también lo es, un buen regalo sería un sostén de lactancia o una de aquellas almohadas en forma de luna que se utilizan para cargar cómodamente al bebé cuando se está alimentando.
Amarte Siempre "Construyendo lazos afectivos, fuertes y duraderos"